|
|
EL
MUSEO DEL LOUVRE
Lo cierto es que es complicado escribir sobre el Museo
del Louvre, sobretodo porque se podría escribir
toda una enciclopedia sobre sus obras de arte, su
historia y sobre todos los secretos que esconde.
El Louvre impresiona desde el primer momento que
se ve, y es que el edificio en sí ya sería una gran
atracción turística sin tener en cuenta todos los
tesoros que encierra en su interior, y de hecho aun en
el supuesto caso de que no nos gusten los museos o no
tengamos mucho tiempo para visitarlo, la visita al
exterior es totalmente obligada. El Louvre tiene forma
de cuadrado al que le falta un lado, con un enorme patio
central en medio en cuyo centro se situa una moderna
pirámide acristalada, la famosa Pirámide del Louvre,
una pirámide que ha sido objeto de numerosas críticas
de puristas amantes de lo clásico y de no pocas
teorías sobre la simbología mística de esta pirámide
central (y de otras más pequeñas que asímismo se
encuentran en el patio).
Como no quiero siquiera empezar a hablar del interior,
simplemente quiero dar unos pequeños consejos para visitar
el Museo del Louvre:
- Ser selectivos - El Museo del Louvre no puede
visitarse entero, o no al menos en un día ni en dos.
Simplemente es imposible; podemos intentar ver todo
rápido, podemos correr por sus pasillos y recorrer
todos ellos, pero es imposible visitarlo en condiciones
en un día. Por esto es más que aconsejable ser
selectivos, es decir, planificar antes qué es lo que es
para nosotros más importante y lanzarnos directos a por
ello, y si luego nos sobra algo de tiempo podemos ver
algo más, pero nunca pretender que nos dará tiempo, ya
que lo más probable es que acabemos perdiéndonos algo
que queríamos ver a toda costa. Por si no ha quedado
claro... el Museo del Louvre no se puede visitar
siquiera en dos días, insisto.
- Visitas guiadas al Louvre - muy útiles para
sacar el máximo partido a nuestra visita, y más aún
si no somos grandes expertos en arte, ya que el propio
guía se encargará de separar la paja del grano y
mostrarnos lo que tiene más valor (que es cierto que no
forzosamente tiene que ser lo que más nos guste). Esta
opción nos hará sobretodo ganar mucho tiempo al no
esperar colas, poder visitar más cosas sin perdernos y
por supuesto aprender mucho más, pero claro.. el
inconveniente.. hay que pagarlas.
- Si decides visitar el Louvre sin guía... visita la
página oficial del museo, cuya dirección la tienes en
la sección de museos
de París. Nada mejor que el sitio oficial para
saber todo lo que podrás ver... y lo que te perderás.
- No vayas con zapatos nuevos ni con tacones. No vas a
la fiesta del embajador ni a una cena de gala. Vas a
andar; vas a andar mucho, así que lo mejor es que
lleves un calzado lo más cómodo posible, o de lo
contrario tus pies lo notarán y mucho.