PIGALLE
Aunque se puede
visitar de día, y la visita puede resultar curiosa, a
Pigalle hay que ir de noche, que es cuando el barrio
está de verdad animado, y aunque no estemos atraídos
por la cantidad de establecimientos que ofrecen
espectáculos eróticos y similares, el espectáculo de
luces al más puro estilo "Las Vegas" resulta
llamativo.
Pigalle se
encuentra al norte de París, muy cerca de Montmartre,
así que una buena opción puede ser visitar el Sagrado
Corazón de Montmartre por la tarde aún con buena luz,
disfrutar del atardecer en lo alto de la colina, cenar
en la Place du Tertre disfrutando de un ambiente sin
igual y luego bajar dando un paseo hasta Pigalle, donde
podemos tomar algo en cualquiera de sus pubs o discotecas, o por qué no, hacer como miles de turistas
hacen todos los años, entrar al archifamoso Moulin
Rouge y disfrutar del famoso "French Cancan"
y de un espectáculo único en el mundo.
Moulin Rouge
aparte, la visita al barrio de Pigalle de noche
es casi obligada, siendo sin duda la zona más
transitada de Paris cuando se pone el sol, más
incluso que los Campos
Elíseos, y si vamos en coche o taxi no debería
extrañarnos quedar atrapados en mitad de un atasco
rodeados por coches de parisinos en busca de diversión
y de autocares repletos de turistas venidos de todos los
lugares del mundo.

En
el Moulin Rouge se cuida al máximo
hasta el más mínimo detalle del vestuario
de las bailarinas.